Historia y Ecología de los Bosques Chilenos

Los bosques templados nativos de Chile constituyen una reserva mundial de biodiversidad, por poseer una biota extraordinariamente rica en endemismos; particularmente géneros y familias monoespecíficas de plantas y animales.

Huilo Huilo

Las características estructurales y los patrones de distribución actuales de los bosques chilenos están estrechamente vinculados a las transformaciones que experimentó el área boscosa como consecuencia de las repetidas glaciaciones que afectaron gran parte del territorio durante el cuaternario. Sin embargo, las características geográficas del extremo sur de Sudamérica, habrían determinado la creación de micrositios libres de hielo favorables para la sobrevivencia de las especies originando refugios de glaciación. Las poblaciones sobrevivientes en refugios de glaciación retienen las variantes genéticas del acervo genético original, por lo tanto, se postula que aquellos lugares que alguna vez fueron refugios glaciarios son centros de alta diversidad genética tanto dentro como entre las especies que allí habitan.

Los bosques templados del sur de sudamérica austral se destacan mundialmente por su notable endemismo (85% de las especies y 32% de los géneros de plantas vasculares), relevancia de las interacciones de tipo mutualista entre plantas y animales (polinización, dispersión de semillas), y sorprendente capacidad de recuperarse de perturbaciones masivas (vulcaismo, glaciaciones) que los han asolado durante el período Cuaternario.

Paradojalmente, las zonas donde el bosque se refugió y sobrevivió durante la última glaciación pleistocénica, con su alto endemismo y diversidad genética florística y faunística, son hoy las más devastadas por el impacto humano con las consecuentes e irreparables pérdidas de biodiversidad.